¡Cómo ha cambiado México!

¡Cómo ha cambiado mi México desde que lo dejé hace un siglo!  Todavía lo imaginaba siendo parte del concierto de las naciones civilizadas, con las principales calles bien pavimentadas, alumbrado público en cada esquina y el progreso extendiendo sus tentáculos hasta lo más profundo de la tierra fértil.

Pueden burlarse de mí, sigo siendo ese viejo soñador que salía a correr a Chapultepec todas las mañanas mientras imaginaba qué nuevo invento o descubrimiento iba a comprar para México… mi México, esa patria que me vio nacer y me colmó de tantos honores, que me proclamó su caudillo en la guerra de intervención francesa, que me secundó patrióticamente en todas las obras que emprendí para impulsar el comercio, y levantarlo de la pobreza.

Claro, en ese entonces Chapultepec aún era un bosque que podían disfrutar las familias los domingos, no que hoy está lleno de vendedores ambulantes que lastiman los árboles con sus mantas, y contaminan el ambiente con sus olores a garnachas fritas. Yo sé que ahora es parte de la cultura popular y la miseria a la que ustedes están acostumbrados, pero no se les olvide que yo vengo de un México más tranquilo, sereno, donde cada mañana olía a tierra húmeda, a mole de Oaxaca.

¿Qué se van a acordar? Es probable que ninguno de ustedes haya nacido, pero yo era un viejo que planeaba las fiestas del Centenario de la Independencia, la inversión de países europeos y asiáticos, que me carteaba con Edison y revisaba los planos de Bellas Artes; que planeaba la inauguración  de la UNAM como un proyecto de Justo Sierra, y ordenaba que se escribieran las primeras leyes para proteger los derechos de los trabajadores.

Recuerdo una mañana en particular en que Carmelita me sirvió unos chilaquiles bañados en salsa roja, y me preparó un champurrado con chocolate de mi tierra. Me acuerdo que me sentí complacido de lo que había hecho con el país en mis treinta y un años de gobierno.

¿Saben por qué?

Recibí un país sangrante por todas las guerras del siglo XIX, y curé sus heridas con la modernidad. Impuse el orden, el progreso, la estabilidad económica, cultural, y artística. Hice realidad los sueños que Juárez tenía para la nación, y pacté con países extranjeros para que invirtieran en el país.

Cuando yo subí el poder, éramos una nación quebrada y era la única forma de traer dinero y levantarnos después de tantas guerras; con inversión extranjera.

¡Puse a México en el mapa! No como un país de salvajes sin educación, sino como una república que valía la pena visitar como turistas o inversionistas, que habíamos dejado atrás los levantamientos civiles que nos habían azotado en el siglo XIX.

Gracias a mí, el país renació de las cenizas, por eso, cuando renuncié, estábamos llenos de empresas florecientes que nos iban a llevar al primer mundo…

¡Cómo ha cambiado México desde que lo dejé hace cien años!

¡Cómo ha cambiado!

El otro día iba con mi carruaje en Paseo de la Reforma, dispuesto a visitar el Centro Histórico para ver qué tanto había cambiado en un siglo de existencia. Dio la casualidad que ese día se estaban manifestando unos campesinos gordos y desnudos, que quién sabe qué tierras pedían al gobierno, mientras el resto de la calle parecía un estacionamiento gigante. No había ningún policía de tránsito a la vista para que defendiera mi derecho a transitar por una vía pública, porque parece que, en nombre de la libertad de expresión, se pueden atropellar cualquier otro derecho de los mexicanos.

Luego tuve que sufrir del transporte público que cambiaba de carril sin avisar, y espantaban a mis caballos con sus nubes de smog. Además hacían paradas no permitidas, y eso, por supuesto causaba más tráfico.

Para acabarla de fregar, tuve que buscar por horas enteras un lugar para dejar el carruaje, porque los estacionamientos públicos ya estaban llenos.

Lo dejé sobre la calle y tuve que pagarle a un chico  de unos diez años que prometió cuidarlo para que no le pasara nada. Decidí confiar en él y dejé algunas monedas de oro en sus manos mugrosas.

Cuando empecé a caminar, me topé con papeles tirados, botellas de plástico vacías, coladeras tapadas solamente con cartones y mujeres indígenas sentadas en las esquinas con la miseria extendida para que algún buen samaritano les diera algo para comer.

Hasta había calles que olían a letrina comunal, a cerveza y a licor barato. Con decirles que hasta vi como un grupo de jóvenes de buena clase social le compraban droga a un hombre gordo que, además, vendía en su tienda artículos robados.

Así, me perdí entre las tiendas, la mugre, el olor a café y los turistas que buscaban un sitio para comer.

Un par de horas después llegué al zócalo, y quedé horrorizado por lo que habían hecho con la plaza: ¿Sabían que quitaron las plantas y dejaron el cemento sin vida? ¿Qué ahora no es pública sino que es del primer grupo político que llegue y la tome?

Había unos ex empleados de quién sabe qué sindicato hablando mal de mí, como si yo les hubiera quitado el trabajo. Un hombre, claramente alcoholizado, pedía dinero a los que salían de la Catedral, según él, para comer.

Ni hablar de Palacio Nacional, cuando yo lo dejé tenía dos pisos, y ahora tienes tres. No me gustó para nada.

¡Qué feo dejaron mi Centro Histórico!

Cuando regresé a mi carruaje ya no tenía ruedas, lo habían dejado sobre unos ladrillos viejos, y me faltaba un caballo. Además le habían robado las molduras de oro.

¡Háganme el chingado favor!

Por supuesto habrán de imaginar que el niño que me iba a cuidar el carruaje no estaba a la vista. No quiero escribir mal de él, pero bien se pudo haber llevado mis molduras a una casa de empeño para sacar unos cuántos pesos.

No sé ni qué pensar, me da un poco de pena imaginar los cambios que ha tenido mi querida patria en estos años que ha estado sin mí, aunque eso me toca descubrirlo. Apenas soy un fantasma que viene regresando, después de un siglo de destierro en París.

Por eso escribo estos textos, quiero saber cómo es México en lo social y en lo político, quiero compararlo con lo que eran mis tiempos. Me gustaría que me dejaran de ver como un villano y sepan por qué hice lo que hice. Me gustaría que vieran el amor que le tengo a México: mi nación, mi patria, mi tierra.

Ay, México… ¡Cómo has cambiado en todos estos años!

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17 Comentarios Agrega el tuyo

  1. talucas dice:

    ya fuera de mamadas, si necesitamos a un persona o varias que pongan orden en el país!

  2. Lahenks dice:

    Me parece maravilloso que haga una remembranza de aquel México del Porfiriato que mataron en la revolución, es importantísimo que la gente sepa lo que hubo y hemos perdido por ser tan egoístas e ignorantes. Cómo siempre es un placer leerlo Don Porfirio, no deje de hacerlo.

  3. Raperkof dice:

    Lo que describe, muestra la mala organización que se ha ido generando desde aquellos tiempos.

  4. Para mi si alguien levanto al pais, fue Don Porfirio Diaz! Me gusta mucho como escribe y ahora soy una declarada fan de usted! Espero leerlo mas por aqui o Twitter!

  5. Crhistian dice:

    Así es mi estimado Don Porfirio, México ha cambiado mucho en pocos años, somos una nación joven a la que aún le falta mucho por recorrer; y que debe experimentar más cambios.
    El problema ahora es, que el que lleva las riendas de este país es un irresponsable al que no le preocupa nada más que una guerra que nunca va a ganar .
    En el caso de los mexicanos, seguimos sin interesarnos por lo que pasa en nuestro país, eso es algo que no ha cambiado (Usted se lo dijo a Creelman)
    México, nuestro México, está secuestrado por la televisión, la corrupción y el narcotráfico.
    A nuestro país le urge un cambio, pero como van las cosas, Quién sabe si nos tocara verlo…

  6. Don Porfirio, sus tweets son muy interesantes, así como será interesante leer como era nuestro país en la época que usted vivió y la peculiar forma que tiene de ver el México de hoy.

    Saludos y lo sigo también en Twitter.

  7. Anónimo dice:

    Me gusta como escribe realmente envuelve en una atmosfera que recrea un México que en realidad nunca existio, como cuento de hadas queda perfecto Viva el porfiriato al menos para la gente rica.

  8. Anónimo dice:

    Gracias por estos escritos que nos regalas, gracias por esa bonita forma de hacernos ver la historia y entender lo que nos falta para volver a ser ese Mexico!!!

  9. josue miguel dice:

    Exelente Blog,sin duda hay mucho que aprender de nuestro mexico.
    Muchos viven dentro de la ignorancia,yo aun lo hago..
    … pero gracias a informaciones como estas estoy saliendo.

  10. ILA dice:

    Gracias por este maravilloso blog y por hacer conciencia sobre la realidad de la historia de México. En los libros de texto nos enseñaron que Don Porfirio es “el malo”, sin realmente exponer los hechos y animarnos a reflexionar sobre todo lo bueno que aportó Don Porfirio a México. Yo a veces pienso que preferiría un buen dictador en el poder que esta supuesta democracia, en la que de todas maneras el ciudadano no tiene poder real. Estamos azotados por la falta de trabajo, la falta de oportunidades, la explotación (no conozco a mucha gente que le paguen horas extra, por citar un ejemplo), por la violencia y por la ignorancia.Nunca dejes de hacer este blog, es genial. Saludos mi General 🙂

  11. PP_Toño dice:

    Don Porfirio: Cuando la historia se escribe, Se escribe por los vencedores y para estos, solo existe una parte que contar, Si!, la parte que les Conviene. Así como la historia, Al parecer la Nuestra y muy precaria “Constitución Mexicana”, fue escrita por los vencedores. Muchos dicen que no tenían ni idea de lo que estaban haciendo, Para mi que fue un plan Maquiavelicamente bien elaborado. Para así dejar a nuestro Mexico y a nosotros los Mexicanos, en las peores condiciones de Desigualdad y sin Derechos, Desvalidos y Desamparados y a la parte que le convenía y “Aun sigue conviniendo” con toditas las de ganar. De pensarse, No?, Que ganamos con la revolución?, No ganamos nada (y si perdimos mucho), Que dizque no dictaduras y continuamos teniendo la “Eterna Dictadura Disfrazada” de partido político por muchos largos años. Pero que NO, nos dejo NADA, !Bueno!,, Excepto sin Calzones y en la total Miseria, Corrupción y el Tumulto Social y Moral, Que Actualmente es nuestro “día a día”, de todos y cada uno de Los Mexicanos, Y así pues creímos en el cambio y que “Ya Merito”, pero nada y Nada. Una de dos o tenemos que tener a otro “Buen” Dictador como lo fue usted, Pero que al menos Ame a su Patria y a sus Compatriotas (y ademas haga algo por ellos, No nomas Promesas), o de Plano Darnos cuenta que “Somos un Friego” y que ellos TIENEN que Trabajar para Nuestro Beneficio, el de todos, Exigir Nuestros
    Derechos y el Verdadero Cambio, y con ello “Honrar” a tantos que dieron su vida por un sueño, en la Revolución Fallida, Claro! que podemos hacerlo, Sin Violencia y hasta sin armas. Con Unión y Verdadera determinación, Todo, se puede. “Hasta Cambiar a Mexico”.
    Mil,, Gracias! por este blog y por el Twitter, que nos hace pensar y reflexionar. Ojala!, Existiera mas gente como Tu. Que ame a su pueblo mas que a su “Bolsillito”. – Lo Seguiré mas en el Twitter- Gracias!
    Cambiar Yo, Es, = Cambiar a el Mundo.

    P.D. La Verdad Tenia miedo de hablar X que la represión esta muy Cañona en nuestro país.

  12. Natalia dice:

    Don Porfirio:
    Hace poco que descubrí su twitter y su blog, estoy por graduarme en Historia y usted ha hecho que ésta chica siga viendo el mundo con otros ojos. Es un verdadero placer leerlo, me pierdo en sus letras. Gracias!

  13. Águeda dice:

    Cuando era muy pequeña en casa de mis bisabuelos siempre escuche que todo lo bueno que hubo en el país fue gracias a DON PORFIRIO! Mi bisabuela siempre lo recordó en sus ofrendas de día de muertos, y en la escuela me dijeron que no debía repetir que usted fue bueno porque no lo fue! Pero ahora veo cuánta razón tenian mis viejitos, si vieran como estamos actualmente lo gritarían sin pensar: ¡Que vuelva Don Porfírio Diaz!

  14. ángelluz dice:

    excelente mi General, soy su super fan.

  15. jorge dice:

    un placer leerlo, tener otra opinión de la historia, aprender y crear un criterio propio, gracias

  16. Oscar Roberto Acosta Lopez dice:

    Ay Don Porfirio, mas valia que se quedase en su tumba, que el ver en que se ha convertido nuestro Mexico, como bien cita, hemos sufrido toda una transformacion en la cual se ha visto el deterioro de nuestra sociedad, con tanto narcotrafico, con tanta corrupcion, con todo politizado, nadie quien ponga orden y menos una justicia ciega, con todo el desden del mundo.
    Mas valdria don Porfirio, regresase en un par de sexenios y veremos como estaremos. Mi Mexico cada vez mas cerca de Espinoza Paz y cada vez mas lejos de Octavio Paz.

  17. maria dice:

    Me declaro fan de Don Porfirio desde hace mucho tiempo, me encanta leer todo lo referente a el, ojala y hubiera otro como el para poner orden en este pais que esta de cabeza, quien sabe si nos toque ver si llegase un cambio porque la situcacion ya es insostenible.
    en la escuela se han encargado de decirnos que Don Porfirio era malo , hizo lo que tenia que hacer y dejo muchas cosas buenas a la nacion.

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